Centro Martin Luther King

Utopías de piedra

… dedicado a Paulo Freire, el Maestro, al Dr. Martin Luther King Jr.
dos voces que refundaron el agua y la esperanza

No se trata de socavar la euforia de las piedras sino de juntar (una a una) tiritas
para armar las sandalias del prójimo
acercarse a los parientes que legaron su sangre para el sostén de las hormigas
tocar con la punta de los dedos la sonrisa ajena
asir la cuerda para eludir el vértigo
vaciar los bolsillos y repartir las ganas

No se trata de vivir más allá de las lágrimas
basta cubrir el saldo bursátil de la voz y arropar la herida
no hay que temer al miedo sino a la ridícula costumbre del silencio
el Dr. King lo supo
según rezan los cuervos lo mataron por soñar y por negro
pero hoy su pierna grita como un verso
porque aquel cuyo oficio desconoce nubes
teme (secretamente) la vigilia de la flor y el escrutinio del párpado

Como tantos juglares, también yo he muerto en el último poema
pronto veré seres y globos haciendo de cometas
tropezaré con Freire, con Mandela
podré comprobar de cerca la infinitud del arcoíris
y ver que muchos sueños transitan en paralelo a la nostalgia
Hoy, he descubierto que la oficina de Dios es una gran locura (mucho más exigida que Wall Street o la ONU)
pilas de informes sobre reencarnaciones, karmas las cagadas de Chevrón y de Exxon
fraudes hipotecarios, tumbas profanadas, exvotos ranas híbridas,
burdeles exitosos y abortos

Dios tiene solo mil brazos y hay más de mil cosas mal hechas
más de mil niños mueren todos los días
más de mil bombas caen a diario en algún punto del planeta
solo en Michoacán hay más de mil drogadictos por centímetro cúbico
más de mil prostitutas en menos de cien metros
por eso digo: es falso, no hay un orden preciso para las cosas importantes
todo es vital y urgente como un beso
la corbata, el subrepticio sexo de las mariposas
la alergia de mis botas y el periódico
la ancianita locuaz, el sillón, la ortopedista
la pipa del chamán, la cacerola de barro y la utopía
Todo pulsa bajo el desdén aparente de las sábanas hasta estrujar la memoria y convertirla en pétalos
puedes mecerte a un costado de la cama
calzar pantuflas de hierro y hacerte el D´Artagñan
no soñarás de nuevo aquel sueño donde los villanos triunfaban
las prostitutas eran indiferentes al amor
y entonces tú corrías dispuesto a restaurar la paz mundial imprescindible (al menos) en ese minuto ínfimo de ensueño

Dios no puede componer por sí mismo las mil cosas mal hechas
lleva sobre sus hombros un extenso prontuario de lágrimas ajenas
y es claro que la misericordia pesa más que un carajo al cuadrado c
ambiar de nombres ha sido apenas
una estrategia para eludir las rogativas fútiles Buda, Zeus, Oloffi
Iahvé, Krishna, Quetzalcóatl
Jesus de Nazareth, Alá, Papá Leggba Odín, Mamá Chola, Amón Rá
son rostros de la misma moneda
signos de fatiga consecuentes con una sobrecarga laboral

Dios necesita de vos y de los árboles
precisa de las nubes, de los pájaros,
del garabato de Changó de la testa del agnóstico
y de la blusa andrógina
Dios necesita tu voz para nombrar la espera
conexión de internet y una webcam on line
para publicitar mejor los riesgos de la pólvora

Por fortuna, muchas huellas sostienen el abrazo ecuménico del sol
muchas alas custodian la viudez del silencio
pero nada… nada como el auxilio de un verso
dispuesto a renunciar a ser poema

Última modificación: 20 de abril de 2018 a las 13:00
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